Lo que no es extraño en Cuba y por qué no viajo a la isla
Por. José A. Montoya
Desde Enero del 2003, jamás he vuelto a Cuba, incluso teniendo a mí madre allá, ya enferma, con demencia senil y bastantes años avanzados, estoy convencido de que en cualquier momento recibo noticias malas y estoy preparado para ello, ya mí pasaporte se encuentra vencido y no lo he renovado desde el 2008, ahora le diré por qué no he vuelto a mi patria.
He leído en Cubadebate un escrito contra Pablo Milanés por un tal Vicente Feliú de allá en Cuba, no sé quién es, pero al parecer deberá ser alguien estrechamente ligado al régimen, éste en su discurso supuestamente de revolucionario, repite en muchas ocasiones la expresión “Lo que me extraña” haciendo énfasis en que Pablo Milanés no hizo tal cosa y más cuál cosa en las reuniones del Comité de defensa, en la Asamblea nunca asistió siendo miembros, y no se manifestó allí, ni en los conciertos, una serie de reproches y demás, recalcando en cada momento que Pablo Milanés es un traidor a la revolución cubana y toda esa retórica las que catalogo ya desde hace muchos años de mentiras, falsedades, y contrarrevolución.
La última vez que viajé a Cuba cuando partí, me despedí de todos cómo si fuera la última vez, porque sólo pienso regresar el día en que pueda sentirme con la posibilidad de poder defenderme si fuera el caso, tan siquiera una oportunidad, la que allí no se tiene, y sí es como dice éste tal Feliu Leyva con relación a Pablo Milanés, está claro de que éste ha tenido el valor de por lo menos no decir nada si fuera el caso, porque allá en Cuba, considero que quien en verdad diga algo o en verdad sea un opositor al gobierno, termina mal, y nada de que entra y sale de la cárcel, a ellos no les creo, si yo fuera extraterrestre quizás me convencieran, pero nací allí y allí viví hasta la edad de 24 años, lo suficiente para saber de quienes se tratan los gobernantes actuales, y les diré, los verdaderos revolucionarios allí están condenados y silenciados, y otros, estamos fuera de la isla.
Esto es lo que considero de un revolucionario cómo yo que debe querer para su pueblo, libertad con un estado de derecho rotundo sin escollos ni vericuetos que beneficien a los potentados y aprovechadores de esos escollos y vericuetos constitucionales para someter y asfixiar a su pueblo.
El revolucionario defendería la libertad de expresión aunque se hable basuras, defendería el derecho religioso, la libertad ideológica, los derechos civiles y humanos, y todas las libertades que por derecho de existencia les pertenece al hombre, el revolucionario verdadero no permite complot contra el pueblo, ni pocilgas en la salud y hospitales, ni pandilleros, ni dictaduras, ni monopolios, ni la venta a retazos a las mafias internacionales de los patrimonios del país, el verdadero revolucionario es aquél que jamás debe de permitir convertirse en un títere de los anarquistas y dictadores.
Lo que sí no me extraña es que en Cuba falten garantías civiles y todas las libertades, y que sobre en abundancia el miedo de los supuestos revolucionarios que desgobiernan, no me extraña que teman a una declaración hasta de un niño, me extraña que teman a un santero, un cristiano o a un espiritista, a un abuelo que reclama una dieta que no existe, no me extraña que teman que la juventud esté en sus cabales y sí la mantenga sumida en un diversionismo de drogas, alcohol y en muchos casos de prostitución infantil incluso y que los mantenga sólo pensando en escapar a la Yuma.
He renunciado a visitar a mí madre, hermanos, sobrinos y amigos, a mí patria, porque deseo que cuando los pueda ver si es que Dios me da la oportunidad, los visite arribando a un país donde existan hombres que puedan decir libremente “Yo ya no soy revolucionario Montoya a lo igual que tú” “Porque ya somos libres” ¡No es necesario ser revolucionario! ¿Cuándo será? El día que podamos sacar de nuestra patria a toda esa contrarrevolución que a denigrado a la verdadera revolución y a los verdaderos revolucionarios que queremos dejar de serlo por ser ya libres.
No he viajado más a Cuba, porque no quiero que me pase lo que a Alan Gross, o que algún accidente fatal de transito me ocurra, o que algún asaltante Bucanero me quite la vida, en fin, algún accidente fatal ¿Qué cosas he? Lo que me extraña es que algo no me extrañe de esa contrarrevolución gobernando en Cuba.
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