Por. José A. Montoya en calidad de sacerdote Yoruba y Mayombe
La “Suprema Corte” de los Estados Unidos de Norte América dictaminó en el caso de la Iglesia Babalú Ayé versus ciudad de Hialeah, que es derecho constitucional que las religiones puedan sacrificar animales para sus ritos, estamos de acuerdo, es un derecho constitucional, y en este caso de la santería ese derecho se consolidó cuando la iglesia Babalú Ayé, sus líderes demandaron a la ciudad de Hialeah por establecer una ordenanza que prohibía los sacrificios de animales, pero, desde todos los tiempos ese tipo de acción religiosa está muy mal controlada, o no se puede controlar, sin embargo se están cometiendo cruentos abusos en la práctica a la hora del sacrificio, al punto que en mí caso que no me gusta sacrificar animales algo contradictorio como sacerdote de esa religión afrocubana protesto, pero cada cual es su derecho creer en lo que quiera, lo que sí no nos da derecho es hacer sufrir a los pobres animales, lo que me ha llevado incluso a irritarme cuando he visto a individuos que no saben sacrificar los animales hacerlo de la peor manera, irritante.
No me interesa que piensen los demás sacerdotes con categoría de obateros u Oriaté y quienes sin tener este nivel de jerarquía mayor en las religiones afrocubanas Yoruba o los Tatas mayomberos o quienes posean el llamado Finado o Pinaldo, Guanaldo o cuchillo, únicos que pueden sacrificar, no me interesa que piensen que hago algo mal al expresar mi frustración públicamente con respecto a esto, puesto que nadie se pone de acuerdo para evitarlo, una vez así, pues tendrían que soportar mis críticas contra las barbaridades que se cometen en el sacrifico de animales en la religión.
En una ocasión protesté contra quienes pretendieron como Obateros regular esa acción por considerarlo que se trataba de establecer un matadero para esta práctica y controlar con fines de lucro el sacrifico, así no estoy de acuerdo, sí lo estoy conque los mayores todos la establezcan incluyendo un código de conducta mundial, aunque es difícil no lo será en la eventualidad de que alguien sea arrestado por abuso de animales no sean ayudados por los demás, e incluso manifestarse contra eso si se comprueba tal abuso de los animales, incluyendo el trato inhumano antes del sacrificio, manera de transpórtalo y sitio adecuado de atención antes del sacrifico, si se trata de dar la sangre a la Deidad no implica nada malo que se sacrifique como la ley exige, ya que existe el caso de que individuos en general no saben ni portar el cuchillo para el sacrifico.
No ahondaré en la mal practica directamente, pero sí que existe y debe de ser completamente tomado en cuenta este asunto, lo que lo dejo a la imagen de buen o no sacerdote a aquellos responsables de lograrlo. Mi actitud no está abalada a que no me gusta sacrificar animales, sino que se haga correctamente como es, a mí no me gusta el sacrifico injustificado, ni mi intención es ir contra la fe y la costumbre de los demás, pero sí ir contra la mala práctica y el abuso de los animales. Pero es mí derecho no sacrificar animales si así lo deseo, porque sí mis Orishas me lo aceptan así, donde manda capitán no manda soldado y sabemos que existen Orishas que en algunas cabezas no aceptan sangre, esos son los míos en este caso.
A pesar de que tengo autoridad Mayombe y de Osha para sacrificar, no lo hago, siempre en la eventualidad del sacrifico a algún ahijado he utilizado a diferentes Oriaté, Como Orlando Cardelle, Genaro Rojas, el difunto Reynaldo Ávila, entre otros menos de marras, pero sin mi presencia, no me opongo completamente, pero si tiene que existir un orden ético. El derecho no da derecho a violar derechos de otros aunque se trate de animales o de la fe.

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